* Grafiti de Courtland Bresner

¿Mito urbano o realidad? 

Su nombre es “El club de los 27” pero no es un club como cualquiera: sus integrantes no se reúnen alrededor de ciertos intereses para compartirlos. Es un club sin miembros oficiales, ya que sólo puede ser integrado post mortem, porque el club de los 27 define a aquellxs artistas (sobre todo, músicxs) célebres que fallecieron a la edad de 27 años. ¿Es casualidad? Lo que es seguro es que se trata de un fenómeno cultural que se desparramó por todo el globo. Desde el grafiti en Tel Aviv que ilustra esta nota, hasta una comedia negra argentina protagonizada por Capusotto, “el club de los 27” siempre inspiró interés en el inconsciente colectivo. La leyenda popular comienza con la sospechosa muerte del rolling stone Brian Jones, que fue encontrado ahogado en una piscina. Al cabo de dos años, las muertes de los gigantes Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison ya engrosaban la lista de artistas muertos a la edad de 27 años en su pico de fama y en circunstancias violentas – la mayoría por causas relacionadas al abuso de sustancias. Décadas más tarde, en 1994, se suicida Kurt Cobain, líder de Nirvana. Un comentario de su madre malinterpretado por la prensa termina de consolidar la noción de uno de los más grandes mitos de la historia del rock. Más reciente es la muerte de la inolvidable Amy Winehouse, que en 2011 reaviva la llama de teorías y suposiciones sobre este trágico club. Hay películas, canciones y hasta libros dedicados a este patrón de muertes. Sin exagerar ni generalizar, podemos pensar que más allá de los excesos y la fama, hay algo que marca a las personas alrededor de la edad de 27 años. Pero, ¿qué hay de especial con este momento de la vida?

La crisis de la madurez

Exploremos una hipótesis astrológica: alrededor de esta edad se produce el primer retorno de Saturno, y esto se relaciona con un importante quiebre en la percepción de la realidad que muchas veces trae crisis y desasosiego. En Astrología, uno de los relojes más importantes es el que marca una renovación de ciclo cada 7 años y esta división está gobernada por Saturno. Su retorno da comienzo al quinto septenio de la vida de una persona y está acompañado por otros sucesos astrológicos que reflejan procesos de crecimiento y transformación. Saturno es un planeta social cuyo ciclo dura unos 27/28 años. Esto significa que cada 28 años, vuelve a pasar por el mismo lugar, vuelve a tocar el mismo grado matemático donde estuvo el día que naciste; es decir, vuelve a visitar la posición marcada en tu carta natal. Saturno es el planeta asociado a los límites y las responsabilidades. En Astrología tradicional era llamado “el gran maléfico” pero creemos que esta denominación asusta demasiado y no le hace justicia. Los límites no son algo malo, de hecho son los que nos permiten dar estructura a todo aquello que queremos concretar, lo que nos ayuda a establecer un orden para crecer. Por eso, también es un planeta asociado a la madurez. El retorno de Saturno coincide con la entrada en la edad adulta y nos enfrenta con nuevas percepciones de la realidad, menos idealizada. A los 27 años tenemos mucha vida por delante, pero también ya tenemos cierta experiencia que nos muestra algunos rasgos de nuestra identidad. Ya contamos con varias conquistas y algunas frustraciones. Es momento de hacernos cargo de nuestro camino: de hacer un primer balance de lo que nos trajo hasta acá y diagramar de manera práctica y realista el camino que empezamos a recorrer, ya puramente diseñado por nosotrxs mismxs. Esto conlleva mucha responsabilidad y puede enfrentarnos a crisis profundas, ya que estamos en pleno descubrimiento y construcción de quiénes somos.

El tiempo oportuno

Vamos a calmarnos, que la idea de ser “la autoridad” para unx mismx puede generar mucha ansiedad. Recordemos que los tiempos vitales son espiralados, y que “el tiempo no para”; es decir, que tomamos en cuenta acontecimientos puntuales como el retorno de Saturno, pero en la realidad no existe un antes y un después tan tajante. Somos naturaleza y no se trata de “convertirnos” en nada ni en nadie más. Ya estamos siendo, y vamos revelando y desarrollando nuestra identidad cada día, con cada pequeña decisión que tomamos. Las oportunidades de aprendizaje están en cada esquina, y si no entendimos algo, volveremos a vivir experiencias similares que nos dan una nueva oportunidad para crecer. La Astrología nos brinda relojes para encontrar más fácilmente esos patrones y hacerlos conscientes, porque no se trata de esquivar los desafíos sino de aprovecharlos conscientemente. Y para eso, nunca es tarde: el tren vuelve a pasar. Pero sabiendo que el viaje te lleva a ser dueñx de tu destino, ¿no preferís aprovecharlo? El tiempo oportuno es cuando vos decidas.

Si querés saber más sobre el Retorno de Saturno, te compartimos otra nota sobre el tema: https://aprendeastrologia.com/que-es-el-retorno-de-saturno/

Si querés algo más enfocado a tu propio proceso, tenemos una Guía especial para el Retorno de Saturno (en adelante): https://aprendeastrologia.com/guia-retorno-saturno