Si bien la Luna no es un planeta, la Luna en Astrología está considerada como tal. Sabemos que la Luna es el planeta que rige al signo de Cáncer. Cuando hablamos de la energía de Cáncer no tenemos que olvidarnos de dónde venimos. Cáncer es un signo cardinal y viene de Géminis. O sea, venimos de una energía muy de aire y ahora pareciera que todo empieza a englobarse en una sola relación. 

Hay una de todas esas relaciones asociativas que es la más importante, es la que nos hace crecer y evolucionar, y tiene que ver con la madre. Había que hacer esa introducción, para poder entender un poco, en qué momento aparece la energía canceriana. 

La energía canceriana

La energía canceriana es una energía que necesita establecer relaciones independientes y es la que nos hace crecer y la que nos va nutriendo desde dos lugares: por un lado, nos alimenta y, por el otro, nos da amor. Por lo general, esa persona es la madre que, desde sus inicios, tiene este tipo de comportamientos. 

Se dice que, cuando uno tiene la Luna en Cáncer, fue un bebé deseado. Un bebé deseado es un bebé que fue preparado o que hubo un acto de amor frente a ese reencuentro. Y la Luna en Cáncer es una Luna muy emocional, muy de agua, que tiene mucho interés por la tradición, por la historia familiar, una conexión muy particular con la madre.

Una de las características más importantes de Cáncer, es que Cáncer necesita profundidad, ya no se queda en las relaciones asociativas, rápidas y fugaces, Cáncer hace familia donde va porque, realmente, lo necesita. Por lo general, ese es uno de los riesgos que se corre, cuando la energía canceriana es lunar. 

Pero ¿cuál es el peligro que corre?, quedarse encerrado ahí y no ver que hay otro mundo más allá de eso. Es un sistema totalmente inconsciente y es el primer refugio al que uno recurre cuando necesita relacionarse. Las primeras relaciones nacen desde la Luna. 

La importancia de la Luna

Dejar de arrastrar los miedos de la infancia resulta un camino de aprendizaje grande, pero no imposible. Conocer la Luna en la carta natal es de suma importancia, porque muestra cómo se percibe la infancia, más allá de lo que realmente haya pasado y cuál sería la reacción ante situaciones límite, para protegerse, emocionalmente. 

La Luna, también nos habla de cómo recibimos y damos afecto, de nuestra capacidad de cuidar a otros y a nosotros mismos. Vivimos en un mundo que, en su sistema, no incluye la educación emocional ni valora que demostremos emociones o que reconozcamos nuestra ciclicidad. Conocer, profundizar y reivindicar nuestro signo lunar es de gran importancia, para un mundo mejor.

El ciclo de la Luna es de 28 días, aproximadamente está 2 días y medio en cada signo. Junto con el Sol y el Ascendente, son los tres puntos más importantes para la personalidad, porque representan pasado, presente y futuro y dejan en evidencia nuestros desafíos, talentos y nuestra mirada de la vida.

La Luna en Astrología es un don

La Luna es como un enchufe, es el enchufe de la familia. En una familia donde hay mucha energía, la diana va a caer en una Luna en Aries, porque es una Luna que está preparada, por eso, la comparación con el enchufe. Es un don que nos permite ingresar dentro de un contexto, sin generar ningún tipo de disfuncionalidad en la dinámica de ese contexto. 

Decimos que la Luna es un don porque, cuando uno nace, nace con una energía que es lunar. La energía lunar es la energía que nos acompaña en los primeros años de vida y desde esa energía nos relacionamos. Entonces, ¿por qué es un don? Porque es lo que nos permite naturalmente relacionarnos, pero llega un momento en la vida en el que hay que poner esa energía a disposición, entregarla al Universo. 

Si nos quedamos en la faceta lunar, vamos a quedarnos como en un lugar muy infantil, peleando con todo lo que nos pasa. Ahora, si podemos ver que existen otros seres vivos y que nuestro deseo no es el único, podemos colaborar para que otros seres se reencuentren con su deseo. Es ahí donde ponemos la Luna a disposición de los demás.

Cuando no conocemos nuestra Luna ni cómo opera ni cómo funciona, es muy recurrente quedarse pegado al comportamiento repetitivo de esa Luna. La Luna tiene algo de inconsciente, que es difícil poder poner en palabras y la Astrología tiene esa magia que nos ayuda a encontrarlas.

Las fases lunares

Registrar los ciclos lunares nos ayuda a transitar nuestros procesos emocionales. La Luna mueve mareas, mueve el agua del planeta y nuestra agua interna. Nos enseña que, en esta vida, todo es cíclico, incluso nuestras emociones.

  • 🌑Luna nueva: es el comienzo del ciclo. Son buenos momentos para iniciar, accionar y dar impulso a nuevos proyectos, es plantar la semilla. Esta frase nos invita a abrirnos a la vulnerabilidad, a lo nuevo, al enojo como algo creativo, a liberarnos y desprendernos para ver qué emerge. Se asocia con el momento de la menstruación y con el invierno.
  • 🌔Luna creciente: la segunda fase del ciclo está vinculada a la germinación, si en la fase anterior plantamos una semilla, en esta, da sus primeros brotes, empieza a expandirse la energía a medida de que nos vamos acercando a la siguiente fase, más crecemos. Ideal para emprender proyectos, desarrollar destreza física, pensamientos más ligeros y energía de crecimiento. Se asocia con el momento de la producción de estrógenos y con la primavera.
  • 🌕Luna llena: momento de mayor desarrollo, mayor luz sobre nuestras emociones y nuestros patrones emocionales. Es momento de recibir el fruto que sembramos, de máxima fertilidad. Energía en esplendor, expresiva, saber cuidar y cuidarnos, marcar límites, desarrollar proyectos, exteriorizar. Aquí llega el momento de dar cierre. 
  • 🌖Luna menguante: la energía va disminuyendo, es momento de descanso, reflexión, retraimiento y meditación. Necesitamos recargar energías, para dar inicio al nuevo ciclo que comenzará. Es una fase para destruir lo viejo, se caen velos, se amplía la consciencia, muestra aquello que debemos transformar, las cosas como son. Se asocia con el momento de la ovulación y el verano.

La Luna y los elementos

  • 🌕🌬Las lunas de aire sienten seguridad en los vínculos que generan espacio y un poco de distancia, donde no necesariamente la seguridad se transmite desde el tacto ni desde el contacto, ni desde lo físico sino a través de la palabra. Entonces, necesitan siempre que les recuerden verbalmente, lo que sienten por ellos y demás.
  • 🌕🔥Las lunas de fuego son lunas que afectivizan todo lo que tiene que ver con la descarga de energía, con la actividad física, con pelear. Se pueden quedar ahí eternamente y también lo pueden usar. Tienen mucha rapidez mental, pueden ir muy rápido y les puede hacer muy bien, por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la descarga motriz, para también, es necesario calmar esa Luna. 
  • 🌕💧Las lunas de agua son mucho más emocionales. Por ejemplo, la Luna en Cáncer es muy emocional, tiene necesidad de familia, de estar reunida en el hogar y corren peligro de caer en la melancolía. Es muy importante ver la otra parte, porque si no, parece que, o todo es lindo o todo es malo, dependiendo del grado de conciencia con el que cada uno esté preparado para poder ver lo que sucede, ahora.
  • 🌕🌱Las lunas de tierra van a otro ritmo, necesitan tomarse su tiempo para procesar las cosas. Suelen complementarse muy bien con las de agua. Para ellas, es muy importante el proceso, ir paso a paso con las cosas, no apurarse, entender que hay un orden. El trabajo, también es muy importante y suelen refugiarse mucho allí. Conocer la Luna del otro, ayuda mucho a saber por dónde entrar, para poder ir más allá.

Revolución lunar

La revolución lunar es la carta astral, calculada para el momento en el que la Luna vuelve a la misma posición natal, empezando un nuevo ciclo, lo que ocurre cada 27/28 días, aproximadamente, 13 veces al año.

Cada vez se vuelve más importante registrar nuestros ciclos y la Astrología se trata de eso. En un mundo con tendencia a lo solar (lo externo, lo activo) olvidamos lo lunar (lo interno y receptivo) y creemos que es hora de traerlo de nuevo.

Durante este año, vas a tener 13 revoluciones lunares, es decir que, la Luna, va a volver al lugar donde estaba el día de tu nacimiento, 13 veces (cada ciclo lunar es de aproximadamente, 29 días). 

No hay nada más revolucionario que conectar con nuestra ciclicidad.

Sugerencias

La Luna en Astrología, esté en el elemento o en la fase que esté, nos involucra a todos, más allá del signo que nos represente. Es importante observar cómo nos sentimos en cada etapa de la Luna.

Espero que puedan empezar a hacer este trabajo de observar su Luna y ver cuál es su relación con ella, para poder encontrar ese don que cada uno tiene.