Seleccionar página

El sol, la luna y el Ascendente son los tres puntos claves y principales al observar una carta natal, pero, ¿en qué se diferencian y cómo los distingo? En esta nota te explicamos la diferencia.

 

La carta natal es una foto del cielo en el momento en que nacimos. En ella se registra la posición de los planetas y la energía que estaba disponible en el cielo en ese momento, cuando dimos nuestro primer respiro en el mundo, separados por primera vez de la energía de nuestra madre. Este mapa del cielo Indica rasgos psicológicos de la persona que luego irá desarrollando a lo largo de su vida. Los 3 más importantes son: el Sol, la Luna y el Ascendente. 

El Sol: el presente

El centro de nuestro sistema solar, desde la perspectiva del planeta Tierra cambia cada 1 mes, por ese motivo tenemos 12 signos a lo largo de un año y los 12 meses del calendario.

Nuestro signo solar indicará el aspecto más concientizado en nuestra vida, nuestra energía vital, aquella forma de la personalidad que nos hace brillar e irradiar lo más sincero de nuestro ser. Cada vez que expresamos cualidades de nuestro signo solar, estaremos recargando energía y baterías para la vida, por lo tanto es muy importante observar el signo en el que está nuestro sol. Es nuestro presente, nuestra identidad más fuerte y con la que nos sentimos más cómodos a la hora de enfrentarnos a una situación. 

 

La Luna: el pasado

El satélite que orbita el planeta Tierra es la Luna. Gira muy rápido alrededor nuestro: un ciclo lunar entero dura 28 días. Ella regula, entre otras cosas, las mareas y el ciclo femenino. Desde nuestra perspectiva, está cambiando cada 2 días o 2 días y medio de signo. 

El signo en el que haya estado la luna en el momento en que nacimos marca cómo serán nuestros primeros años de vida, cómo percibimos el ambiente cercano, nuestros primeros encuentros con el mundo. Esta percepción será desplegada luego a lo largo de la vida cuando nos sintamos en peligro, cuando se active el miedo o alguna situación extrema, inconscientemente se activará nuestro mecanismo lunar. La luna es nuestro refugio, es donde nos sentimos seguros ya que nos recuerda a la sensación de estar en los brazos de nuestra madre cuando éramos bebés. 

Este mecanismo lunar es algo que debemos transformar y trascender a lo largo de nuestro paso por la vida. 

 

El Ascendente: el futuro

El planeta Tierra, además de girar alrededor del Sol, gira sobre su propio eje. Este ciclo dura 24 horas y es lo que conocemos como 1 día. A lo largo del día, por el horizonte irán pasando las 12 constelaciones (aproximadamente cada 2 horas irá cambiando). 

La constelación que ascendía en el horizonte a la hora exacta en que nacimos es la que se toma como el signo Ascendente. Por ese motivo es tan importante saber la hora exacta de nacimiento.

El signo ascendente marcará la energía que necesitamos incorporar y aprender en esta vida. Se irán incorporando rasgos de las características de este signo a lo largo de la vida, pero en especial muy marcadamente en el primer retorno de Saturno que se da a los 28-29 años de vida. Conocer nuestro signo ascendente es muy importante para entender hacia dónde vamos, qué debemos hacer y cómo incorporar esa energía de una forma integradora y armoniosa. En caso de que lo neguemos, la vida pedirá incorporarlo de formas un poco más bruscas, a través de crisis de identidad muy profundas. 

Si quieres calcular tu sol, luna y ascendente puedes ingresar aquí.

Cuéntanos en los comentarios qué te pareció la nota 🙂

Para saber cómo se conjugan estas energías en tu personalidad junto con los demás planetas en tu Carta Natal te invitamos a tomar nuestro curso online.